La suspensión es la que soporta la carrocería y amortigua las variaciones de vibración y sacudidas de la superficie de la pista durante el manejo, mejorando la comodidad del viaje.
La suspensión soporta la carrocería, resortes y vibraciones suaves e impactos desde la superficie de la pista. También ayuda a absorber el balanceo de la carrocería por medio de los amortiguadores y asegura un apropiado nivel de comodidad del viaje. Cuando el vehículo es acelerado o cuando los frenos son aplicados, o cuando gira, la suspensión soporta las fuerzas que actúan sobre la carrocería.
En la actualidad las suspensiones que se emplean en los automóviles de turismo son muy variadas, si bien todas están basadas en unos pocos sistemas diferenciados.
En primer lugar, se diferencian las suspensiones en las que ambas ruedas de un eje están unidas por medios elásticos, de tal manera que el movimiento de una se transmite a la otra, de las suspensiones en las que, por el contrario, ambas ruedas cuentan con elementos de suspensión que no están unidos dinámicamente. Estas últimas se denominan "independientes".
En casi todos los turismos el eje delantero es independiente, ya que es el eje que soporta las ruedas con direccionalidad y es necesario que se puedan girar. La suspensión más utilizada en el eje delantero es la de tipo MacPherson y sus variantes más modernas basadas en ella.
Sin embargo, en el eje trasero las soluciones son mucho más variadas debido a que las ruedas suelen tener una dirección fija, por lo que no hay necesidad de que puedan rotar, además de que en la mayoría de los casos tampoco soportan la transmisión. En esos casos se utilizan habitualmente soluciones más sencillas y baratas, sobre todo en los coches de gama más baja, en las que la suspensión en las ruedas traseras no es independiente. Estos tipos de suspensión, en principio, no tienen tan buen comportamiento como las independientes, pero su buen compromiso entre coste y comportamiento hace que sean ampliamente utilizadas.
Las soluciones empleadas en los ejes delantero y trasero suelen ser diferentes debido, principalmente, a que sólo las ruedas delanteras tienen direccionalidad. También depende de si la transmisión se soporta en las ruedas delanteras, traseras o las cuatro ruedas
Aparato que transforma la energía
química en eléctrica, y consiste en dos o más pilas eléctricas conectadas en
serie o en paralelo en mixto. Se han desarrollado diversos tipos de nuevas
baterías para vehículos eléctricos. Se trata de versiones mejoradas de las
baterías convencionales, pero aún tienen numerosos inconvenientes como su corta
duración, alto costo, gran volumen o problemas medioambientales. Las baterías
destinadas a vehículos eléctricos incorporan sulfuro de litio-hierro,
cinc-cloro, hidruro de níquel y sulfuro de sodio. Las compañías suministradoras
de electricidad están desarrollando este tipo de baterías para utilizarlas como
"niveladores de carga", a fin de compensar las fluctuaciones
esporádicas del sistema. Estas baterías ocupan poco espacio y apenas tienen
efectos dañinos para el medioambiente.
"Acumulador de plomo"
Inventado en 1859 por Gaston Planté, el
acumulador de plomo sigue utilizándose en automóviles, camiones y aviones. El
acumulador contiene un grupo de células conectadas en serie. Cada célula
consiste en una placa de plomo, otra de óxido de plomo, y una disolución
electrolítica de ácido sulfúrico. Cuando estos acumuladores se descargan,
pueden recargarse creándose una corriente en sentido opuesto a la que fluye
cuando el acumulador está completamente cargado.
"Primera pila recargable."
Inventada por Gaston Planté en 1859, la
pila o acumulador de plomo fue revolucionaria porque podía recargarse en lugar
de desecharse. Las reacciones químicas que producen la corriente hacen que la
pila 'muera' gradualmente al convertir el ácido sulfúrico en agua y sulfato de
plomo. Sin embargo, en un acumulador, puede invertirse la reacción química
haciendo pasar electrones por la batería en sentido opuesto al proceso de
descarga. Así se recarga la pila para su uso posterior.
Como esta constituida
Una batería capaz de suministrar una
tensión de 12v está formada por seis elementos montados en un recipiente o caja
de ebonita que constituye un monobloque. El recipiente no puede ser de metal,
ya que la acidez de la solución electrolítica le ocasionaría corrosión. Cada
uno de los elementos está alojado en un compartimiento impermeable y limitado
por separadores, también inalterables por el ácido.
Los elementos están conectados enserie
mediante una varillas de aleación de plomo, que se unen a los terminales de los
elementos adyacentes mediante soldadura con plomo fundido. El conjunto es recubierto
con material resistente al ácido, que sella los elementos aislándolos entre sí.
Este material esta normalmente constituido por una mezcla bituminosa que
permanece en estado sólido incluso a temperaturas muy elevadas y no se agrieta
con las temperaturas más bajas. Cada elemento de los que forman la batería es
rellenado con solución electrolítica, constituida por ácido sulfúrico y agua
destilada.
ACUMULADORES
El abastecimiento eléctrico que necesita
un automóvil es proporcionado íntegramente por la batería:
Son pilas reversibles, de tal forma que,
haciendo pasar una corriente eléctrica en dirección opuesta, se pueden invertir
las reacciones, recargándose el acumulador; es decir, que se regeneran los
reactivos originales de la pila mediante una electrólisis. Por ello, no pueden
utilizarse para este tipo de pilas procesos en los que haya desprendimiento de
gases.
El acumulador más tradicional y aún más
utilizado es el de plomo. Está formado por una serie de láminas de plomo (polo
negativo), alternando con otras de dióxido de plomo (polo positivo), y
sumergidas ambas en una disolución acuosa de H2SO4 al 20%.
En la descarga, las dos semirreacciones
ocurren hacia la derecha, con lo que ambos electrodos se van recubriendo de una
capa de PbSO4. En la carga (hacia la izquierda) se regeneran los reactivos (Pb
y PbO2), a la vez que se concentra la disolución de H2SO4.
La fem de un acumulador
simple es de 2,05 V, pero suelen conectarse en serie, constituyendo una
batería; las de los coches están formadas por seis elementos, con lo que
resulta una tensión de unos 12 V. Cuando el motor del coche está parado, la
batería proporciona la corriente necesaria para el motor de arranque, bujías,
faros etcétera. Cuando el motor está en marcha, mueve la dinamo o alternador,
que suministra la corriente de carga a la batería.
Mantenimiento de una Batería
Con un mantenimiento oportuno, podemos
prolongar la vida de la Bateria. En primer lugar, debemos detectar el momento
en que nuestra batería comienza a estar cansada o agotada, para ello ponga la
llave en la posición de contacto, sin arrancar el motor, y encienda las luces
de cruce, si observa que su luminosidad ha descendido considerablemente con
respecto a días anteriores, será el momento oportuno de descubrir cuál es su
causa. La primera operación de mantenimiento es la observación del estado de
los bornes, que deben estar bien apretados y posicionados, evitando que toquen
cualquier parte metálica del vehículo. Los bornes de la batería y la garra de
conexión deben estar limpios y recubiertos de vaselina, ya que cuando carecen
de esta protección se "sulfatan". Si la corrosión ha actuado sobre el
borne, debe sustituirse, teniendo en cuenta que son diferentes el positivo del
negativo. Según el mantenimiento, podemos encontrar tres tipos de baterías: con
mantenimiento, sin mantenimiento y de bajo mantenimiento. En las primeras
tenemos que vigilar periódicamente el nivel del electrólito con el coche horizontal;
para ello se retiran los tapones y se comprueba si el líquido está entre las
marcas de referencia de nivel de la pared de la batería; si no fuera así habría
que reponer este nivel, añadiendo agua destilada sin rebasar el límite de
referencia superior. Las baterías de bajo mantenimiento necesitan menos
inspecciones periódicas que las anteriores, pero en casos excepcionales se
puede reponer el nivel del electrólito de la forma descrita anteriormente. Al
hacer esta operación es conveniente tener precaución de que la mezcla
electrolítica que contiene la batería no nos salpique sobre la piel o en los
ojos, ya que es venenosa y corrosiva. Las baterías sin mantenimiento vienen
precintadas, por consiguiente no dan lugar a ninguna intervención.
El motor es la fuente de energía del
automóvil. Básicamente, es una máquina capaz de convertir la energía calorífica
que se genera en su interior, en energía calorífica que se genera en su
interior, en energía mecánica que, debidamente utilizada, es la que imprime
movimiento a las ruedas. Según sus formas de construcción y funcionamiento, los
motores pueden clasificarse en cuatro grandes apartados: El primero, según el
combustible empleado: motores de gas, los que queman combustible gaseoso como
el gas pobre o el acetileno; motores de gasolina, los que utilizan líquidos muy
volátiles, de gran poder calorífico y que son derivados del petróleo; y motores
de aceites muy pesados, los que se alimentan de gasoil. El segundo gran
apartado se subdivide en otros dos, según la forma de realizarse la combustión;
motores de explosión en los que el combustible y el aire debidamente mezclados
se introducen en un cilindro, se comprimen, y por medio de una chispa eléctrica
se provoca una explosión de la mezcla, y motores diesel, que emplean una
relación de compresión muy elevada y no necesitan chispa para quemar el
combustible. Otro apartado definitorio de las características de un motor es su
clasificación por ciclos: motores de dos tiempos, en los que el émbolo baja y
sube una vez por cada ciclo de combustión y motores de cuatro tiempos, en los
que el émbolo baja y sube dos veces por cada ciclo de combustión. Y por último,
según la disposición de los cilindros, pueden ser en línea, en ¨V¨, opuestos,
en estrella e incluso han llegado a fabricarse en ¨H¨. Los motores que
generalmente se emplean más en la construcción de automóviles son de cuatro
tiempos y cuatro cilindros en línea, aunque no es raro ver modelos medios de
cuatro cilindros opuestos (también denominados Boxer). Los motores de seis
cilindros en línea y en ¨V¨ se reservan para vehículos de alta cilindrada, lo
mismo que los motores de ocho o doce cilindros, que se emplean además para
vehículos de muy altas prestaciones.
Actualmente, los motores de
dos tiempos son raramente utilizados en la construcción de automóviles, aunque
hay muchos precedentes históricos y todavía existen algunas marcas que los
fabrican. La razón es que tienen el inconveniente de un alto consumo y un
elevado índice de contaminación, aunque en pequeñas cilindradas se obtienen con
ellos potencias que son proporcionalmente superiores a la de los motores de
cuatro tiempos. Independiente de su configuración, casi todos los motores de
explosión siguen un esquema de construcción básico con los siguientes
elementos: culata, bloque, cigüeñal y cárter. La culata cierra las cámaras de
combustión, donde están dispuestas las válvulas, su sistema de distribución y
los conductos que permiten la alimentación de combustible, salida de gases y
encendido de la mezcla. El bloque es la parte principal del motor y suele estar
fundido en una sola pieza. En la mayoría de los motores, el bloque es de hierro
fundido; un material bastante resistente, económico y fácil de mecanizar en
grandes series. En los últimos tiempos, se ha incrementado su resistencia con
la aleación de hierro y otros materiales. Las últimas generaciones de motores
utilizan bloques de aleación ligera, más ligeros que los de aleación de hierro
y que conducen mejor el calor, aunque tienen el inconveniente de que su
producción es más cara. El bloque contiene los alojamientos cilíndricos donde
los pistones efectúa su movimiento alternativo, y en sus paredes internas
cuenta con cámaras de agua o conductos a través de los cuales circula el
líquido refrigerante de los cilindros. Estos se comunican con las cámaras de
agua de la culata a través de unas aberturas existentes en la parte superior
del bloque. El cigüeñal, apoyado en unos cojinetes en la parte inferior del
bloque, está unido a los pistones por medio de las bielas, y es el elemento
encargado de transformar el movimiento rectilíneo de los pistones en movimiento
rotatorio. En uno de sus extremos se halla el volante de inercia, que suaviza
los bruscos movimientos de los pistones y hace que la rotación del cigüeñal sea
relativamente uniforme. El cárter es la tapa inferior del bloque y sirve de
depósito del aceite lubricante del motor. A estos elementos hay que añadir el
sistema de encendido, para que el combustible arda, y el sistema de
alimentación (carburación o inyección), que es el que prepara la mezcla de
combustible y aire a introducir en las cámaras de
Para mejorar la adherencia, la maniobrabilidad y el rendimiento de su vehículo, le recomendamos montar cuatro neumáticos idénticos o semejantes. Si sus neumáticos no son idénticos, es posible que uno de los trenes no responda tan rápido o de la misma manera que el otro, lo que dificultará el control total del vehículo.
Cambiar un neumático solo
Si sus neumáticos presentan un grado de desgaste mínimo, es decir que la profundidad de las ranuras principales está al máximo, pero que necesita cambiar un neumático deteriorado por un pinchazo o un accidente, debe reemplazarlo obligatoriamente por el mismo neumático. El neumático nuevo deberá contar con las mismas especificidades del anterior y tener el mismo perfil/estructura, mismos índices de velocidad/peso y por supuesto las mismas dimensiones.
Precisión del código de la circulación: "La diferencia entre la profundidad de las ranuras principales de dos neumáticos montados sobre un mismo eje no debe superar los 5 milímetros".
Cambiar dos neumáticos
Si dos de sus neumáticos han alcanzado el grado de desgaste máximo o están deteriorados, debe reemplazarlos por neumáticos idénticos o similares. Elija obligatoriamente neumáticos con las mismas características de los que se encontraban en su vehículo.
¿Por qué montar neumáticos nuevos (o menos desgastados) en la parte trasera y no en la parte delantera? El conductor no puede controlar -o poco- la pérdida de adherencia de las ruedas traseras. Montar neumáticos nuevos en el eje trasero permite equilibrar la adherencia entre los dos ejes y así aumentar su seguridad: al accionar el volante se controla el eje delantero, incluso si la adherencia es más débil, mientras que los neumáticos nuevos le procuran una adherencia óptima al eje trasero.
Al montar dos neumáticos nuevos en su vehículo, no dude en preguntarle a su taller por qué uno de los trenes de los neumáticos se ha desgastado más rápido que el otro. Esta puede ser la consecuencia de un mal paralelismo de una mala geometría (haga clic aquí para más información).
Recomendamos no esperar a que se alcance el testigo de desgaste, ya que en caso de lluvia, el hidroplaneo se verá favorecido a partir de 2.0 milímetros - o 3.0 milímetros para un neumático ancho.
Precisión del código de la circulación
"El testigo de desgaste de 1.6 milímetros indica la altura de goma mínima legal"
Cambiar cuatro neumáticos
Si sus cuatro neumáticos se han desgastado al mismo tiempo, tiene más flexibilidad a la hora de elegir neumáticos nuevos. Si desea cambiar por otro perfil u otra marca, tendrá que averiguar si se pueden adaptar a su vehículo. Así podrá elegir neumáticos más resistentes, más cómodos, más rendidores, en función de los criterios que busca y de su manera de conducir, y siempre conforme a las recomendaciones y homologaciones del constructor de su vehículo.
Una vez que sabe cuántos neumáticos tiene que cambiar, debe determinar el tamaño y el tipo de neumáticos que busca.
¿Qué relación calidad/precio?
Si considera que el neumático que mejor se adapta a su vehículo es demasiado caro con respecto a otra marca, no se olvide de incluir en el precio de los neumáticos criterios como longevidad, rendimiento, confort, calidad, etc. ¿Cuál será el coste suplementario por kilómetro que le ocasionarán neumáticos más baratos?
Si piensa hacer 30.000 kilómetros con estos neumáticos y que el neumático que más le conviene a su vehículo cuesta 10 Dólares más que otra marca, se va a sorprender cuando se entere de que la diferencia de coste por kilómetro es de 0.00025 dólares. ¿Esta diferencia de 10 dólares justifica la compra de un neumático menos adaptable a su vehículo tal vez?
Rodaje de neumáticos
Todo neumático nuevo necesita un período de rodaje. El rodaje consiste en circular a velocidad moderada durante los primeros 200 a 300 kilómetros, para mejorar el rendimiento de los neumáticos a largo plazo. Se aconseja no acelerar fuertemente ni frenar bruscamente durante los primeros kilómetros, hasta adaptar la conducción a los neumáticos nuevos. Si su antiguo tren de neumáticos estaba muy desgastado, tenga en cuenta que el comportamiento de su vehículo será diferente con el nuevo tren, aun si se trata de la misma marca y referencia.
Controlar el desgaste de los neumáticos
Al verificar la presión de los neumáticos, también es necesario verificar el desgaste de la banda de rodamiento. Los indicadores TWI se ubican en los flancos de los neumáticos y sirven para localizar los testigos de desgaste. El desgaste no debe alcanzar jamás los indicadores ubicados en el fondo de las esculturas y debe permanecer uniforme en toda la superficie. "El testigo de desgaste de 1.6 milímetros indica la altura de goma mínima legal".
Peligro de desgaste de los neumáticos
El desgaste de los neumáticos ocasiona la pérdida de adherencia. Cuanto más desgastados estén sus neumáticos (ranuras cada vez menos profundas), más largas serán las distancias de frenado, especialmente en carretera mojada, y mayor el riesgo de hidroplaneo.
Igualar el desgaste de los neumáticos
La posición de las ruedas (geometría, paralelismo) y su estilo al conducir pueden provocar un desgaste desigual en cada neumático. Para uniformizar el desgaste de sus neumáticos, se recomienda invertir las ruedas traseras cada aproximadamente 5.000 a 10.000 km. Por último, el Código de la Circulación estipula que no puede haber una diferencia de profundidad de las ranuras principales superior a 5 mm entre dos neumáticos montados sobre un mismo eje.
Montaje y almacenamiento de sus neumáticos
El montaje y el desmontaje de neumáticos son tareas delicadas que se deben confiar a profesionales especialmente capacitados y equipados. Antes de desmontar un neumático, se necesita retirar la válvula y su mecanismo para desinflar completamente el neumático.
Las diferentes partes relacionadas con el montaje de neumáticos nuevos - como los plomos o pesos de el balanceo, la válvula, el tapón de la válvula y la cámara (para los neumáticos con cámara de aire) - se deben cambiar obligatoriamente. Algunos neumáticos tienen un sentido de rotación que debe respetarse durante el montaje. A veces se especifica el costado externo ("outside") del neumático. Al montar un neumático sobre la llanta, no puede exceder 3,5 bares de presión. Al finalizar el montaje, verifique que el capuchón de la válvula quede bien ajustado, para asegurar la estanquidad máxima de los neumáticos nuevos. Por último, después de haber recorrido unos cien kilómetros, controle que los pernos de cada rueda estén bien ajustados.
El balance es necesario cada vez que se cambia un neumático sobre la llanta para eliminar las vibraciones y los efectos de la masa desbalanceada del conjunto giratorio. El balance es necesario para los neumáticos delanteros y traseros de su vehículo. Tenga en cuenta que sus neumáticos y los órganos mecánicos de su vehículo como las suspensiones, los rodamientos o incluso la dirección, son sólo algunos ejemplos de órganos que pueden desgastarse prematuramente si sus neumáticos no están bien balanceados.
Geometría
La revisión de la geometría puede revelarse necesaria, dado que puede desajustarse ligeramente, por ejemplo después de un golpe contra la acera. Una buena geometría aumenta la vida útil de sus neumáticos, mejora la adherencia de su vehículo y permite economizar gasolina. Una mala geometría es difícil de detectar conduciendo; es por eso que se recomienda que se efectúe la revisión de la geometría cada vez que se cambien los neumáticos. Tenga en cuenta que está en juego el comportamiento de su vehículo y su seguridad en caso de que la geometría estuviera desregulada. La geometría necesita regularse si se constata:
un desgaste anormal en los bordes interiores o exteriores de los neumáticos
una tendencia a desviarse hacia un costado al acelerar y hacia el otro al frenar
una tendencia a desviarse hacia la derecha o hacia la izquierda a velocidad estable en carretera llana
una dirección rígida
un volante mal centrado
después de una curva, las ruedas no vuelven rápidamente a estar en "línea recta".
Se necesita regular la geometría como consecuencia de un elemento defectuoso o ante un golpe brutal (por ejemplo un "golpe contra la acera") que ha modificado la regulación inicial.
Tips
LOS NEUMATICOS
Los neumáticos son los únicos puntos de apoyo entre el vehículo y el suelo. A través de ellos se transmite la potencia del motor hacia el suelo y también la potencia de frenado cuando reducimos la velocidad. Por ello, las llantas deben ser capaces de realizar estas funciones, incluso en condiciones desfavorables: lluvia, barro, grava, apoyos en curva... Este elemento tiene cuatro importantes funciones: contener un volumen de aire a presión para soportar la carga del vehículo, transmitir tracción y fuerza de frenado a la superficie de rodadura, proveer estabilidad direccional mientras cambia o se mantiene la dirección del vehículo y, por último, optimizar la suspensión del vehículo absorbiendo impactos de la superficie de rodadura. Por todo ello, llevar los neumáticos en buenas condiciones no sólo mejora la seguridad y la adherencia, sino que además, aporta una mayor estabilidad y confort en la conducción y también una economía de uso optimizada. Es muy importante no descuidar el estado de los neumáticos y esto sólo se consigue efectuando controles periódicos que permiten un mantenimiento constante.
La presión debe comprobarse con las llantas en frío
Una llanta en buenas condiciones mejora la adherencia
Las frenadas bruscas pueden dañar las llantas
El dibujo de la banda de rodadura debe tener más de 1,6 mm
PREGUNTAS SOBRE EL RENDIMIENTO DE LOS NEUMATICOS
¿Cuántas Kilómetros me van a rendir los neumáticos?
Hay muchos factores que afectan la vida útil de la banda de rodadura : los compuestos de la banda de rodadura, el método de fabricación, el uso que se da al vehículo, el mantenimiento que se le hace a los neumáticos, las condiciones geográficas, las condiciones atmosféricas, el estilo de manejo, etc. Para aumentar la vida útil de los neumaticos, tenga especial cuidado al frenar, acelerar y tomar las curvas.
A la hora de reemplazar los neumáticos, ¿es necesario usar neumáticos del mismo tamaño? Nunca elija unas llantas de menor tamaño o con menor capacidad que el que le vino con el auto. Al reemplazar los neumáticos, siempre hay que hacerlo por neumáticos del mismo tamaño o por otros que recomiende el fabricante del vehículo o el del neumático. El tamaño adecuado del neumático es el que figura en el rótulo ubicado en la puerta del auto. Si no encuentra este rótulo.
¿Puedo reemplazar los neumáticos de mi auto por otros para menor velocidad; es decir, con una clasificación de velocidad menor?
A menos que quiera restringir la velocidad del auto, tiene que utilizar neumáticos de reemplazo con una clasificación de velocidad igual o mayor que la del equipo original del neumático. En vehículos de alto rendimiento, es posible que el reemplazo de los neumáticos por otros con una clasificación de velocidad diferente afecte la maniobrabilidad. Consulte el manual del vehículo para averiguar si existe alguna restricción en la clasificación de velocidad de los neumáticos que pueda afectar el manejo del vehículo.
Preguntas sobre Mantenimiento
¿Cuál es la manera correcta de cuidar neumáticos nuevos?
Un buen mantenimiento de sus neumáticos le brindará un manejo más cómodo a su auto y prolongará la vida útil de la banda de rodadura. Aquí van algunos consejos para el mantenimiento de las los neumáticos:
• Balancee las llantas siempre que los monte sobre las ruedas. • Rote las llantas tras recorrer • Revise la alineación ante el primer indicio de desgaste irregular en la banda de rodadura. • Limpie las llantas con agua y jabón, y con un cepillo o trapo suave. • Controle la presión de aire todos los meses. • Revise a menudo las llantas en busca de cortes, pinchaduras, roturas y golpes.
¿Cuál es la presión de aire indicada para mis neumáticos?
Una presión de inflado adecuada es el factor número uno en el cuidado de los neumáticos. La presión que figura en el lateral de los neumáticos es la presión operativa MÁXIMA que tolera la llanta, según lo determinó el fabricante. No necesariamente es la presión adecuada para su vehículo. SIEMPRE hay que utilizar la presión recomendada por el fabricante del vehículo. Encontrará esta información en el manual del auto. A menudo, esta información también aparece señalada en un rótulo que puede estar en el parante de la puerta, en la tapa del tanque de combustible o en la guantera.
Siempre controle la presión con las llantas en "frío"; es decir, tres horas después de detenerlo o antes de haber conducido una milla. Lo mejor es inflar los neumáticos a la mañana, antes de que empiece a subir el calor. Nunca olvide controlar la presión del los neumáticos de repuesto.
¿Es necesario balancear las ruedas? ¿Por qué?
Balancear una rueda se refiere a compensar el peso de la rueda y el neumático después de montar este último. Una rueda está desbalanceada cuando tiene una parte más pesada o más liviana. Esto puede provocar un desgaste irregular de la banda de rodadura y vibraciones. A la vez, puede aumentar la tensión sobre las partes delanteras y hacer que se desgasten antes de tiempo.
Balancee las ruedas cada vez que reemplace los neumáticos, al cambiar de lugar o quitar un contrapeso y siempre que compre neumáticos nuevos. Por supuesto, ante el primer indicio de vibraciones o desgaste irregular, haga revisar el auto minuciosamente, contrólele el balanceo y la alineación de las ruedas y fíjese que no haya ninguna pieza mecánica rota o desgastada.
¿Qué es la alineación? ¿Cuándo tengo que hacerla?
El término alineación se refiere, en general, al ajuste de las partes delantera y trasera de la suspensión. Una correcta alineación le garantiza una buena maniobrabilidad y permite incrementar la vida útil y el rendimiento de los neumáticos.
El vehículo se va desalineando por los impactos cotidianos, ya sea por transitar en caminos con baches o cruzar las vías del ferrocarril, o por accidentes más graves. Es necesario hacer revisar la alineación si:
Sabe que chocó contra algo.
Nota algún tipo de desgaste irregular en los hombros de los neumáticos.
Nota cambios en la maniobrabilidad del vehículo.
¿Es necesario rotar los neumáticos? ¿Cómo se hace? ¿Cuándo?
La rotación de las llantas a menudo les prolonga la vida útil. Y, a la larga, le ahorra tiempo y dinero. Para rotar las llantas, se quitan todas las ruedas con sus neumáticos y se cambian de lugar. Esto es una forma de garantizar que todos los neumáticos se desgasten de manera pareja y duren más. Si, en el manual de su vehículo, no se menciona ningún período específico, rote los neumáticos tras recorrer.
¿Puedo mezclar neumáticos con distintas clasificaciones de velocidad en un mismo auto?
Si se montan neumáticos de diferentes clasificaciones, es recomendable que los neumáticos para velocidades más lentas vayan en el eje delantero. Esto evitará cualquier sobreviraje. Además, hay que tener en cuenta que es posible que se vea afectada la maniobrabilidad y que la velocidad del vehículo se limite a la velocidad indicada por la llanta de menor clasificación.
Si sólo compro dos neumáticos nuevos, ¿dónde debo montarlas?
Tanto para los vehículos con tracción delantera como para los vehículos con tracción trasera, recomendamos montar los neumáticos nuevos en el eje trasero, para evitar sobrevirajes. Si compra un solo neumático, móntelo en el eje trasero junto a aquel cuya banda de rodadura tenga mayor profundidad. Cuando se hace inevitable utilizar neumáticos radiales junto con llantas diagonales en un mismo vehículo (mezcla que no recomendamos), SIEMPRE hay que ubicar las llantas radiales en el eje trasero. NUNCA mezcle llantas radiales y diagonales en un mismo eje.
Para los vehículos 4x4, salvo que el manual especifique cómo mezclar los neumáticos, siga los lineamientos siguientes:
No mezcle tamaños; todos los neumáticos deben ser del mismo tamaño.
No mezcle neumáticos radiales con neumáticos diagonales.
Las circunferencias exteriores de los cuatro neumáticos deben encontrarse en el rango de entre media y una pulgada entre sí.
No mezcle distintos diseños de banda de rodadura, como de todo terreno y de toda estación.
¿Qué hago si siento vibraciones?
Las vibraciones indican que hay un problema que no puede dejar pasar. Revise los neumáticos, la dirección y la suspensión DE INMEDIATO para determinar cuál es la causa de las vibraciones. Si no soluciona el problema que provoca las vibraciones, se puede producir un desgaste excesivo del neumático y la suspensión. Y hasta podría desatarse una situación peligrosa.
¿Cómo me doy cuenta si los neumáticos están muy gastados?
Todos los neumáticos tienen un indicador de desgaste, que se hace visible cuando a la banda de rodadura sólo le quedan 2/32 de pulgada de caucho. Cuando la banda de rodadura se desgasta hasta llegar a los 2/32 de pulgada o cuando se ven las barras indicadoras de desgaste en cualquier parte del neumático, significa que ésta está muy gastada y que hay que reemplazarlo.
Vida útil de los neumáticos utilizadas en vehículos de pasajeros y camionetas livianas, incluidos las llantas de repuesto.
La siguiente recomendación se aplica a los neumáticos utilizados en vehículos de pasajeros y camionetas livianas. Los neumáticos se componen de diferentes tipos de materiales y compuestos de caucho, y poseen propiedades de rendimiento esenciales para un funcionamiento correcto. Las propiedades de los componentes evolucionan con el tiempo. En cada neumático, esta evolución dependerá de numerosos factores, como el clima y las condiciones de almacenamiento y de uso (carga, velocidad, presión de inflado, mantenimiento, etc.) a los que se exponga al neumático a lo largo de su vida útil. Dado que la evolución relacionada con el servicio varía significativamente, resulta imposible predecir con exactitud la durabilidad de un neumático específico.
Por esta razón, además de las inspecciones periódicas y el mantenimiento de la presión de inflado que realizan los clientes, se recomienda hacer revisar regularmente los neumáticos utilizadas en vehículos de pasajeros y camionetas livianas, incluidos las llantas de repuesto, por un especialista en llantas calificado, como un distribuidor de llantas, quien evaluará si el neumático está en condiciones de continuar en servicio. Los neumáticos que se hayan utilizado durante cinco años o más deberán seguir siendo revisados por un especialista, al menos una vez al año.
En especial se recomienda a los clientes controlar no sólo el aspecto y la presión de inflado de los neumáticos, sino también cualquier cambio en el rendimiento dinámico, como una mayor pérdida de aire, ruidos o vibraciones, que podrían indicar la necesidad de retirar los neumáticos a fin de evitar averías.
Es imposible predecir el momento exacto para el cambio de los neumáticos en función de la antigüedad. Sin embargo, cuanto más antiguo sea un neumático, mayor será la posibilidad de que sea necesario cambiarlo a raíz de la evolución relacionada con el servicio u otras condiciones detectadas durante la inspección o el uso.
Aunque la mayoría de los neumáticos deberán ser reemplazados antes de alcanzar los 5 años, como precaución, se recomienda cambiar todos los neumáticos con 5 años de servicio o más a partir de la fecha de fabricación, por neumáticos nuevos, incluidos los neumáticos de repuesto, aunque las llantas parezcan aptas y no hayan alcanzado el límite de desgaste permitido.
Para los neumáticos que pertenecían a un vehículo con equipo original (es decir, adquiridos por el cliente en un vehículo nuevo), siga las recomendaciones para el cambio de neumáticos especificadas por el fabricante del vehículo, aunque sin exceder el límite de 5 años.
La fecha de fabricación del neumático se ubica en el lateral de cada neumático. Los clientes deberán ubicar en el neumático el código del Departamento de Transporte o DOT (del inglés Department of Transport) que comienza con DOT y finaliza con la semana y el año de fabricación. Por ejemplo, un código DOT que finaliza con "2204" indica un neumático fabricado en la 22a semana (mayo) de 2004.
La presión justa
Un bajo-inflado o un sobre-inflado de las llantas pueden costarle caro y ser peligroso. Rendimiento kilométrico, confort, transmisión de esfuerzos de tracción y de frenada: todas estas prestaciones dependen de la presión de sus neumaticos. Un bajo-inflado provoca una flexión exagerada de la carcasa. Esto tiene como consecuencia un calentamiento de los neumáticos o, un aumento de la resistencia al rodamiento y un desgaste prematuro. En los casos extremos, el bajo-inflado puede llevar a la destrucción de los neumáticos Un sobre-inflado puede igualmente provocar una disminución del rendimiento kilométrico. Tiene como consecuencia una tasa de patinamiento superior y por lo tanto un desgaste irregular y más rápido, en particular en los ejes motores.
Tirecenter ha realizado encuestas cuyo objetivo era medir presiones sobre vehículos. Dos tendencias significativas fueron observadas: bajo-inflado en el eje direccional y sobre-inflado en el eje motor.